Por este conducto, los consejeros consultivos del Instituto de los Mexicanos en el Exterior por Illinois y Wisconsin, como acordado en nuestra reunión del mes de diciembre, queremos manifestar respetuosamente a las autoridades correspondientes nuestros puntos de vista con respecto la posible designación de nuevo cónsul general en Chicago, con el propósito de continuar manteniendo un diálogo muy positivo y fructífero para la comunidad mexicana que vive en esta región.
La comunidad mexicana en el área de Chicago tradicionalmente ha asumido un papel cívico sumamente activo. Esta participación se ha visto reflejada en el nivel de colaboración entre organizaciones comunitarias, asociaciones de oriundos, cámaras de comercio, organizaciones atléticas y otras entidades que agrupan a mexicanos en Chicago con el Consulado General de México.
Con orgullo decimos que se acredita a los mexicanos de esta región, especialmente a los de Chicago, por ser la comunidad que, por sus iniciativas y por su visión, ha marcado la dirección política que las comunidades inmigrantes en Estados Unidos han tomado en relación con la reforma migratoria, y anteriormente con la iniciativa del voto de los mexicanos en el exterior y otros temas importantes para las familias inmigrantes. Todos han sido logros que han llevado décadas de trabajo, y nos place enfatizar que para lograrlo ha contribuido la buena relación de trabajo que se ha entablado con el Consulado de México.
Los servicios que el consulado provee al ciudadano mexicano han sido de alta calidad y se han establecido a raíz de la comunicación entre el cónsul general y la comunidad a la que se le sirve, la cual ha podido articular sus necesidades y el consulado ha sabido responder a ellas. Este mecanismo ha permitido la crítica constructiva y ha dado los resultados deseados.
Hay que recordar que la relación con los representantes del Gobierno en Chicago ha pasado por momentos difíciles y de mucha tensión, y que construir esta relación de trabajo ha tomado años de esfuerzo de las partes: de los líderes y de los representantes consulares.
Por lo mismo, estamos convencidos de que a todos, pero sobre todo a nuestra comunidad, conviene mantener este diálogo permanente y esta relación en la que los líderes y los oficiales del gobierno, asumimos nuestra responsabilidad para lograr que los trabajadores inmigrantes y nuestras familias vivan cada vez mejor en los dos países a los que pertenecemos.
Es por esto que la comunidad mexicana inmigrante a la que representamos porque fuimos electos en procesos electorales abiertos, democráticos, participativos y transparentes, requiere que en el momento que sea tomada la decisión de un reemplazo en el Consulado de México en Chicago, sean tomadas en cuenta las características, complejidades y potencialidades de esta comunidad, por lo que muy respetuosamente proponemos que quien sea nombrado para el cargo posea, además de la capacidad para dirigir al Consulado de México en todos los temas de una representación diplomática, el conocimiento y la sensibilidad necesaria para trabajar con la comunidad, a su lado y no desde arriba, sin distinciones de posición social, credo religioso ni posición partidista o no partidista.
Sin renunciar a nuestra autonomía y a nuestra capacidad de crítica, pensamos que seguir construyendo la relación con el Gobierno de México y sus representantes en Chicago es la mejor oportunidad de que ambas partes reunamos todas nuestras mejores capacidades para lograr los objetivos que compartimos en beneficio de nuestros paisanos que vinieron como nosotros a en busca de mejores oportunidades para que nuestros hijos sean mejores y vivan mejor que nosotros.
Atentamente,
consejeros del IME por Illinois y Wisconsin:
Javier Salas
Salvador Pedroza
Artemio Arreola
Cuauhtémoc Morfín
Omar N. López
Fabián Morales
Hugo Loyo
Luz Velazco
Karla Ávila
Rogelio Pérez
Juan Salgado
Luis Pelayo
Publicado en MX Sin Fronteras 38, febrero de 2007.